4 de maig 2011

Aretha Franklin



Aretha Franklin es una de las mujeres más influyentes del siglo XX. Una persona que ha hecho llorar, emocionarse, bailar y reír a jóvenes y viejos desde hace cuatro generaciones. Una excelente cocinera y una representante orgullosa de lo que la raza negra y el sexo femenino pueden llegar a conseguir y decir. Dotada por la madre naturaleza de una garganta, una estructura ósea y un diafragma capaces de producir, mantener y modular unos sonidos mágicos y estratosféricos, Aretha tuvo también un padre que le enseñó a no desperdiciar sus cualidades y a comunicar sus ideas y sus sentimientos a través de sus cualidades genéticas. Cuando Aretha se convirtió en profesional del espectáculo era ya un fenómeno musical después una su infancia cantando himnos y espirituales.

Conocida por su voz, su ropa extravagante y su sencilla humanidad, pocos recuerdan que es la compositora de casi todos sus hits además de una pianista expresiva y rotunda poseedora de un estilo lleno de fuerza y de notas graves firmemente plantadas en la tierra, en las raíces y en el magma intraterreno. Sus hits, sus récords y sus logros: están en la mente y en la boca de todos… Aunque nos tememos que la mayor parte de las soul singers descubiertas por las fame academies televisivas sólo repiten de memoria unas líneas memorizadas sin saber por qué.

Hace unos días, Aretha negó a Rolling Stone que sufriera un cáncer pero reconoce que ha sufrido una complicada intervención quirúrgica y que necesita perder muchos kilos. Entre dimes y diretes, Sony, propietario actual de sus grabaciones para Columbia, sello para el que grababa de 1961 a 1967. La joven Aretha de entonces no se había encontrado musicalmente a sí misma pero sus versiones del Great American Songbook están llenas de placenteros matices y esa naturalidad, esa falta de prejuicios y complejos que impregna todo lo que hace y viste la Reina del Soul incluyendo sus sombreros. 

De sobras es conocida la preferencia de la cantante por esta etapa juvenil. Harold Arlen, Hoagy Carmichael, Gershwin o Irving Berlin... compusieron la banda sonora del revuelto e inestable siglo XX: Una música que su voz domina, disfruta e interpreta con su frescura y alegría características, como si la vida y la gente tuviesen su misma bondad y la misma generosidad con que ella lanza su increíble voz a los cuatro vientos para brindarnos 115 minutos de delicioso e incomparable placer musical al margen de modas, de etiquetas, de vicios y de manías. 

“Great American Songbook” es el título de la última recopilación de Aretha Franklin en Columbia, adelanto casual pero perfecto de la caja “Take A Look: Aretha Franklin Complete On Columbia” que se pondrá a la venta a finales de marzo.